“Me encontraba emocional y físicamente desgastada. Mis vértebras cervicales me lastimaban muchísimo y mi postura era un desastre. Andaba nerviosa y tensa la mayor parte del tiempo. Adquirí la audioteca ¡oh, maravilla! los ejercicios son suaves, relajantes y la voz de Lea ayuda a sumergirse en un estado de paz y equilibrio. Mis caderas, mis piernas y mi espalda se acomodaron. Me encanta “

María de la Luz Núñez Cham

Guadalajara, México

De otra forma para mí sería casi imposible vivir los aprendizajes del Método Feldenkrais. Lea es una excelente maestra. De su voz y de la forma como diseña sus clases permea cariño y carisma. “

“Yo tuve en accidente y quede muy dañada de un costado,  casi tenia inmóvil  mi hombro y brazo  derecho, pero con los beneficios del método recupere la movilidad total y mi vida volvió a lo normalidad, aun lo sigo practicando me ayuda mucho a sentirme bien “

Patricia Pérez

Directora de Agencia Aduanal

México

“Llegué un poco desahuciada a las manos de Lea, mi madre es médico, por lo tanto ya había pasado por todas las revisiones necesarias y parecía que no se identificaba una causa “objetiva” que estuviera generando mi síntoma.  En esos días, a pesar de que durmiera muy bien, amanecía con un dolor en mi cabeza, éste se concentraba más bien en mi nuca.  El dolor era tolerable, pero lo que me preocupaba era que aún después de descansar, éste no se desvanecía.  Le expuse este problema a Lea y empezamos a trabajar, debo decir que desde la primera sesión, note cambios importantísimos. El dolor fue cesando, pude identificar como participaban las diferentes partes de mi cabeza en el síntoma, mis ojos, mi mandíbula, mi cuello, mis hombros…A partir de la segunda sesión ya me sentía habilitada para realizar ejercicios sencillos que me ayudarán a controlar mi dolor y disminuirlo. Cuando el dolor ya no se presentó, seguí trabajando con sesiones grupales, ahora ya no necesitaba quitar un síntoma, sino que deseaba aprender más.  El método Feldenkrais me ha dado la oportunidad de reencontrarme conmigo, no solo ha generado bienestar físico, sino  que me ha permitido experimentar el placer de reconocer mi cuerpo y mis movimientos, esto ha redundado en mi bienestar mental y emocional.”

Ximena Zacarias (35 años)

Madre de dos hijas (13 y 8 años)

Profesora de tiempo completo.

“Soy actor y he transitado por las más diversas corrientes corporales para la preparación. En este recorrido los hallazgos y las equivocaciones han sido constantes

El relax, la tensión, el preparar el cuerpo para el acecho escénico, un cuerpo vivo y listo para la acción, inteligencia corporal es lo que desea un actor. En esa búsqueda, nos fracturamos, nos torcemos, nos viciamos, en fin cada cuerpo tiene una historia que contar.  Llegué al  Método Feldenkrais por un accidente corporal en el cóccix, después de probar varios medico y métodos. El Feldenkrais me ayudó a  solucionar mi problema. En las sesiones de Feldenkrais la conciencia corporal a través del movimiento es su esencia y esta conciencia me permitió abordar el cuerpo y restaurar la lección a partir sencillamente del movimiento, en sesiones de ATM e IF. Para el teatro es un método que no solamente permite un cuerpo sano y listo para la acción,  sino que te da calidad de vida. Yo utilizo el método como parte de mi entrenamiento corporal”

Pacho Lozano, actor y director

Colima, México.

“El Método Feldenkrais a través de las enseñanzas de Lea Kaufman me ha proporcionado la conciencia de cómo conectarme con mi cuerpo, a observarlo amorosamente y a establecer una conexión de mi mundo interno con el mundo externo.

Las frases de Lea que acompañan cada lección, dejan siempre en mí una reflexión que resuena no solo en mi cuerpo sino también en mi vida diaria en lo personal y laboral.”

María Teresa Monroy de Bretón, maestra en desarrollo humano

México

 

“A través de las sesiones mi relación con el cuerpo y de éste en relación al movimiento tanto cotidiano como danzado, ha cambiado profunda y positivamente.

Llevo mucho tiempo trabajando en la danza y haciendo reflexiones sobre el cuerpo, pero nunca me había acercado como lo hice durante el taller”

Emilsen Rincón Vargas,  bailarina

Bogotá, Colombia.

“Después de una sesión de Feldenkrais, siento aprecio por cada parte de mi cuerpo, siento la conexión entre ellas y nuevas sensaciones que vienen de la percepción de una organización nueva, distinta, placentera, fácil. Esta experiencia se expande y abarca mi ser. Los sentidos se agudizan. Es ver, oler, tocar, gustar y oler con  claridad, con  gusto. Hay mas matices y múltiples opciones se presentan ante mí. Descubro nuevas formas de moverme y conectarme conmigo y mi entorno. Me siento libre y alegre. Me encantan las lecciones de Lea. Las recomiendo de corazón. “

Mariana Espinoza, terapeuta, bailarina.

Caracas, Venezuela.

 

Comencé a practicar “Autoconciencia por el Movimiento” del Método Feldenkrais

con la Maestra Claudia Bejar en Montevideo, Uruguay, cuando ella estaba culminando

su formación en el año 1990. En estos 20 años he practicado esos principios en mi

existencia. Hace un año tuve la feliz oportunidad de acceder a través de Movimiento

Inteligente a las 48 clases virtuales y he entrado en una nueva etapa de aprendizaje,

que se ajusta perfectamente a las circunstancias actuales de mi vida, ya que puedo

acceder a mi entrenamiento en los horarios más extraños. Primero seguí el orden de

aparición y presentación, y lo repetí, ahora he elegido un grupo de clases que cubren

mi coyuntura presente, y en forma natural voy incluyendo y excluyendo según las

necesidades orgánicas que vaya percibiendo. Es un fuerte trabajo sobre la atención y

lo de “auto” es mucho mayor. Las clases tienen duración diferente, pero en cada una

de ellas está el todo contenido, así que acostado, sentado o parado, en 15’ o en 2 horas,

puedo mantenerme conectado.

Fernando Gallego, actor, 52 años,

Montevideo, Uruguay

 

Estoy feliz, siento mi cuerpo como nunca antes, oigo cuando mis músculos o huesos me dicen ” Dora párate mejor, enderézate, o simplemente afloja las manos, no tienes necesidad de tensarlas,”. Ha sido para mi un reencuentro con mi ser físico, espectacular, Muchas gracias, por esa puerta que abriste.

Dora Restrepo, Cali, Colombia

Este mes se cumple un año, desde que recibo las lecciones suyas.  Las he hecho con diferente ritmo y en diferentes circunstancias. Por ejemplo en un retiro de silencio de 7 días, donde tuve un espacio tranquilo y apartado a disposición, hice cada día hasta tres. En mi casa no me siento muy cómoda haciéndolas – por poco espacio y poca tranquilidad (2 hijos y 3 gatos ja ja), pero cuando no hay otra  las hago en mi cuarto. Hace unos 5 meses conocí dos hermanas, que viven no lejos de mi casa, practican permacultura y gayayoga. Una de ellas es sobreviviente de cáncer. Me invitaron a meditar una vez por semana. Ahí surgió la idea de hacer feldenkrais juntas. Desde entonces nos reunimos todos los lunes 6 personas (todas mayorcitas de 50) y hacemos las clases, aprox. una hora y comentamos lo que nos pasa.  Durante estos meses pude observar cosas muy interesantes para mí – mejoras de salud de las personas involucradas, mejoras de ánimo, toma de decisiones importantes en sus vidas  y el crecimiento de interés de mis amigas por estos ejercicios ‘extraños’. Todas se sorprenden todavía, como movimientos tan pequeños pueden hacer cambios tan grandes. Por supuesto que los cambios que tenemos en nuestra cotidianidad no son derivados de  las clases, pero estoy segura, que sí  las clases son un suelo fértil para aprender ser artistas de nuestras propias vidas.

Pues le cuento todo esto, ante todo para agradecerle el esfuerzo que hace en mantener este canal internetiano abierto. De otra forma para mí sería

casi imposible de vivir los aprendizajes del método Feldenkrais. Aunque no soy una experta, sí creo que puedo decir que es usted una excelente maestra y guía y el poder recibir las clases de usted es un gran gusto. De su voz y de la forma como diseña sus clases permea cariño y carisma.  Un abono que todos necesitamos para crecer y aprender – que es la esencia del vivir.

Zdenka Sedlacek

San José, Costa Rica

Soy María de la Luz Núñez Cham, he sido maestra de pequeños durante más de 30 años. Durante toda mi vida he intentado hacer ejercicio y llevar una vida sana pero a veces…eso no es posible.
Por lo tanto, al cabo de 30 años de trabajo, me encontraba emocional y físicamente desgastada. Mis vértebras cervicales me lastimaban muchísimo…y mi postura era un desastre. Andaba nerviosa y tensa la mayor parte del tiempo, sin encontrar cómo arreglarlo.
Mi hija Georgina, bailarina de contemporáneo, me habló de Lea y del método Feldenkrais…
Me inscribí en el curso…OH, maravilla…los ejercicios son suaves, relajantes…y la voz de Lea ayuda a una a sumergirse en un estado de paz, de equilibrio…me encantó hacerlos….además de que fui notando cómo mis caderas, mis piernas y mi espalda se acomodaban…
Actualmente repito alguno cada vez que puedo…es mi forma de relajarme favorita…y además de acomodar mis huesos tan sutilmente…
cada ejercicio es un boleto a vivir el día sobre una nubecita particular.

María de la Luz Núñez

Guadalajara, México.